Respuesta rápida. Filtra bien
No lo publiques en redes ni se lo cuentes a “todo el mundo”. Elige una sola persona que sea adulta, de confianza y pro-derechos (que no te juzgue); puede ser una tía joven, una prima mayor, la psicóloga de la escuela o una colectiva feminista.
Caso real. La “mejor amiga” que contó todo
Se lo contaste a tu mejor amiga de la escuela porque necesitabas desahogarte; al día siguiente, medio salón lo sabía y los chismes llegaron a oídos de tu mamá antes de que tú pudieras decirle.
ERROR: Confiar en alguien que no sabe guardar secretos o que se asusta tanto como tú.
HAZ UN CASTING
¿Quién pasa la prueba? Antes de hablar con alguien, hazte las siguientes preguntas sobre la persona a quien se lo quieres contar:
¿Es chismosa? Si habla de los demás, hablará de ti.
¿Es muy religiosa/conservadora? Si te dirá que es pecado o te juzgará, en lugar de ayudarte, ahí no es.
¿Resuelve problemas? Si es la típica tía, mamá o prima que siempre sabe qué hacer
¿Y si no tengo a nadie?
Si estás sola o piensas que todos a tu alrededor te juzgarán, nosotras te apoyamos.
- No nos asustamos, somos profesionales, sabemos de leyes y medicina.
- Guardamos el secreto y te orientamos de forma gratuita, confidencial y anónima.
- Las acompañantes y colectivas somos aliadas, no tus jueces.
- Si quieres platicar con alguien haz clic aquí
